Mi paraíso, mi hogar.

Mi paraíso, mi hogar.
Foto hecha en: La Punta Del Hidalgo.

8 de agosto de 2014

Vive pero deja vivir.

Para sentir cualquier sentimiento tenemos que vivirlo en nuestras carnes, sentir que el dolor era como decían o incluso mayor, que no exageraban al decir que era mayor que el dolor físico.

Y es que en la vida lo que no vives no debes, incluso no puedes hablar de ello, no sabes lo que se siente al tener tanto dolor en ti, tantos principios felices que acabaron en simples desilusiones, desilusiones que no se van que se quedan para hacerte saber lo que has pasado y  de lo que no te darás el lujo de volver a soportar.